MARCHAS DE LA DIGNIDAD

Hace poco más de tres años, columnas procedentes de todos los rincones del Estado Español llegaban a Madrid para, junto a la ciudadanía madrileña, de sus pueblos y barrios, llenar la ciudad de Dignidad al grito de PAN, TRABAJO Y TECHO.

Durante este tiempo, las Marchas de la Dignidad han venido convocando a las trabajadoras y los trabajadores a movilizarse por esas y muchas otras cuestiones, en respuesta a las políticas injustas que nos vienen imponiendo los poderes económicos. Finalizados los procesos electorales, en los que se sumaron muchas ilusiones, y que nos han demostrado que sin el pulso de la movilización y los espacios de poder popular, los cambios y transformaciones reales son imposibles, seguimos encontrándonos ante una situación extremadamente difícil, de emergencia social, que evidencia la necesidad de dar una respuesta colectiva y masiva de la clase trabajadora, la ciudadanía y los pueblos, incrementando el nivel de la movilización para, desde la calle, reclamar un mundo mejor, más justo, más solidario, donde las personas estén por encima de los intereses financieros de la banca y las multinacionales.

ACIVA a través de las organizaciones atenderá en los
siguientes teléfonos para hacer las reservas de plazas
en los buses que se fletan a Madrid. Precio
13€/persona.
Mañanas: 983 15 20 50, 983 22 75 75
Tardes: 983 37 50 38

  • A pesar del triunfalismo del gobierno respecto a la salida de la crisis, la foto social conocida a través del informe “estado social de la nación” arroja los siguientes datos: La renta media de los hogares se ha reducido un 13% desde 2009 (30.045€) a 2015 (26.092€). Más de 8 millones de trabajadores/as están por debajo del umbral de la pobreza. Casi 700.000 hogares, 1,3 millones de personas, no tienen ningún ingreso (4% de los hogares). La mala alimentación por motivos económicos y, en ocasiones, el hambre, son situaciones reales que afectan a más de un millón de personas en España. En uno de cada diez hogares se pasa frío o excesivo calor por no poder mantener la vivienda a temperatura adecuada. En exclusión social España 5,6 puntos por encima de la media europea (28,6 frente al 23%), lo cual nos aleja de la lucha contra la exclusión.
  • La precariedad comienza a ser estructural. 4 de cada 10 personas viven en hogares sin capacidad para afrontar gastos imprevistos. Al menos 6 millones de personas, sin ser pobres, se encuentran en situación económica precaria
  • Incremento de las desigualdades y ausencia de movilidad social.Las desigualdades no sólo se están manteniendo después de la crisis, sino que se están incrementando. Los mecanismos de movilidad social son cada vez más intransitables para la mayoría de la población.       El 1% de la población española con mayor patrimonio acaparaba en 2016 más de una cuarta parte de la riqueza del país (27,4%), mientras que el 20% más pobre se queda con un 0,1%La fortuna de las 3 personas más ricas en nuestro país equivale a la del 30% más pobre. 400.000 personas han dejado de buscar trabajo porque creen que no lo van a encontrar.
  • La desregulación del mercado laboral. 8 millones de personas llevan más de 2 años en paro (41,5% de desempleados). 1,1 millones llevan más de 4 años en paro (24,7% del total). En los últimos cinco años se ha acumulado una caída del poder adquisitivo de la remuneración media en un 4,5% (912 euros menos). Un 15,3% de las jornadas laborales son a tiempo parcial. Seis millones de personas (34,4% de los/as asalariados) cobran menos del SMI.
  • Una fiscalidad débil y regresiva: Los ingresos fiscales en España son inferiores a los de los países de nuestro entorno. Las facilidades que tienen las grandes empresas y fortunas para pagar menos de lo que tienen establecido, gracias a un entramado de desgravaciones . En España el 85% del esfuerzo fiscal recae sobre las familias.17 de las 35 empresas del IBEX no pagan nada por el impuesto de sociedades en España, cuando tan sólo 3 compañías cerraron 2014 con pérdidas. La carga fiscal con las reformas hace que caiga sobre las clases medias y bajas a través del IRPF y de los impuestos al consumo.
  • España dedica menos recursos a la protección social que la media de los países de la UE. España dedica 2,7 puntos menos del PIB a Protección Social que la media de países de la Eurozona (17,6% frente al 20,3 de la UE)

Millones de trabajadores y trabajadoras se encuentran sin empleo, y quienes sí lo tienen, están siendo sometidas/os  a trabajos cada vez más precarios e inestables; las reformas laborales han reducido los derechos laborales de la clase trabajadora. Tener unas manos para trabajar, disponer de tu capacidad tanto manual como intelectual y no encontrar un trabajo digno es humillante. Se está desperdiciando el talento colectivo de una sociedad, hipotecando indefinidamente su futuro. Los trabajadores y trabajadoras no nos merecemos este atropello a nuestra dignidad colectiva.

Cientos de miles de familias siguen perdiendo su casa, ligadas a una deuda impagable. Los poderes gubernamentales protegen a unos banqueros sin escrúpulos. Banqueros que defraudan, defraudadores que son protegidos, que no devuelven la ingente cantidad de dinero con que fueron y son rescatados, mientras piden más medidas de empobrecimiento y precarización de la clase trabajadora y de las personas más indefensas. Vivimos en un estado que tiene dinero para rescatar e invertir en la banca, corrupta, mientras permite el empobrecimiento de la clase trabajadora.

 

La patronal, aprovechando el drama del paro masivo, quiere sacar tajada bajando los salarios y las condiciones de trabajo de las personas que aún tienen un empleo, implantando medidas de semiesclavitud en muchos casos. Mientras, los Trabajadores y las Trabajadoras se encuentran desprotegidos ante tribunales políticos que quebrantan el derecho a la huelga con sus infames sentencias. El sistema intenta obligarnos a mostrar agradecimiento a los explotadores que intentan lavarse la cara como si fueran benefactores de la sociedad.

Especial incidencia tiene sobre las personas migrantes, muchos han tenido que regresar a sus países de origen por lo insoportable de la situación, y quienes permanecen sufren con especial virulencia la sobrexplotación de un sistema profundamente insolidario.

Nuestra juventud no tiene posibilidad de forjar un proyecto de vida digno con las actuales políticas y se ve abocada a buscarse la vida en el extranjero como antes hicieron nuestras madres, padres y abuelos, o a resignarse con la eternización de su situación de desempleo, sin horizonte de futuro que les permita diseñar su propia vida.

El patriarcado es un modelo de sometimiento para la mitad de la población, decimos no a un sistema patriarcal que nos arrastra a épocas del pasado, quitándonos el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, negándonos la capacidad para decidir sobre si queremos o no ser madres, provocando la vuelta a los hogares para dedicarnos a los cuidados sin reconocimiento, sin remuneración, intensificando la desigualdad mediante, entre otros, la brecha salarial. No se aborda de forma decidida acabar con el terrorismo machista que siega la vida de mujeres diariamente. Reclamamos Pan, Trabajo, Techo e IGUALDAD.

El pago de la deuda, ilegitima y sobre la que la ciudadanía no ha tenido ninguna responsabilidad, ha venido siendo utilizada como excusa para llevar a cabo los procesos de recortes, el empobrecimiento de la inmensa mayoría de la población, la precarización laboral, y han instalado un modelo económico donde el pago de esa deuda se sitúa por encima de la vida de las personas y de los derechos del pueblo.

Tras la modificación del artículo 135 de la Constitución por el gobierno del PSOE, con el apoyo del PP, todas las administraciones públicas, incluida la Seguridad Social, tienen establecidos objetivos de Déficit destinados a adelgazar sin límites el gasto público en servicios sociales y las pensiones públicas.

La reducción del gasto público, junto a la privatización de los servicios públicos y de las empresas públicas, tiene un objetivo claro: ceder una parte importante del patrimonio público, lo que es de todas y todos, para que las grandes empresas, las grandes fortunas, la banca y todos los poderes financieros continúen enriqueciéndose. Todo ello a costa de la precarización de los salarios, de las modalidades de contratación y de las condiciones laborales. Utilizar el argumento de que una empresa pública no es rentable, para privatizarla, significa trasladar la rentabilidad a las empresas privadas a través del ahorro en costes de personal y con las ayudas y subvenciones públicas, lo que finalmente supone un incremento del coste del servicio y una transferencia directa de dinero público a manos privadas. Es imprescindible terminar con este saqueo de lo que es de todas y de todos.

Mutilan el derecho a una sanidad gratuita al alcance de todas y todos (listas de espera, obligatoriedad de tarjeta sanitaria…) a la vez que desmantelan la educación pública (recortando en recursos para centros públicos para dárselo a los privados, reducción de becas, aumento de tasas universitarias…)

Están aprovechando esa estafa llamada crisis para recortar derechos, en un proceso involutivo que pretende resituar a las clases dominantes en la punta de la pirámide social y a la clase trabajadora someterla bajo su yugo explotador. Estas políticas de recortes están causando sufrimiento, pobreza, hambre e incluso muertes y todo para que la banca y los poderes económicos sigan teniendo grandes beneficios a costa de nuestras vidas.

Nos recortan y expolian en todas las etapas de la vida y en todos los ámbitos para un vida digna, desde la educación, la sanidad, el transporte público, la dependencia, los servicios sociales, la energía, el agua, la vivienda, el empleo, los salarios, las condiciones laborales, hasta las pensiones, con un atraco sin precedentes a la hucha generada con el sudor y el esfuerzo de años de trabajo de millones de trabajadoras y trabajadores, nos roban incluso nuestro derecho a finalizar nuestra vida laboral en condiciones dignas. Un sistema que agrede de esta manera a sus mayores es un sistema enfermo, irrespetuoso, delincuente.

Al capitalismo le estorban las libertades y los derechos de la mayoría social. Es un sistema que busca exclusivamente el beneficio privado de unos pocos y que nos lleva inexorablemente a una catástrofe social y medioambiental de alcance incalculable.

Y cuando se protesta, siempre obtenemos la misma respuesta: la represión y criminalización del sindicalismo de clase y de los movimientos sociales. Es un sistema que necesita la represión, y que genera leyes como la Ley Mordaza para mantenerse y que debe ser superado con la lucha en la calle. Ahora mismo tenemos leyes agresivas con quienes defienden la justicia social y es cómplice con los corruptos de las instituciones, a la vez que la judicatura dicta sentencias que permiten a las empresas subcontratar los servicios en huelga con el fin de minimizar su impacto, con el objetivo de limitar e incluso impedir el derecho de huelga.

En paralelo, otras estructuras del Estado se convierten en cómplices y colaboradores necesarios para llevar a cabo todas esas políticas de involución social. El poder judicial adolece de parcialidad, con sentencias en diferentes ámbitos y escenarios que evidencian la desigualdad ante la ley, mientras Andrés Bodalo y Alfon permanecen en prisión, Rato, Blesa, Urdangarín, Bárcenas y un largo etc. de corruptos y ladrones permanecen en libertad y disfrutando de lo robado.

La descomposición del régimen surgido de la Constitución del 78 se hace evidente. Nació contra el pueblo, está corroído por la corrupción y no tiene ninguna legitimidad. A los capitalistas herederos del franquismo, se les han sumado los nuevos ricos del PSOE y de otros gobiernos – que amasaron sus fortunas con las privatizaciones y la escandalosa corrupción. Esta corrupción generalizada que es seña de identidad del capitalismo, actúa con total impunidad precisamente por la supervivencia de todas las estructuras de poder herederas de la Dictadura y lo hace a costa de las condiciones de vida de la inmensa mayoría de las trabajadoras y trabajadores.

Las Marchas de la Dignidad consideramos necesario unificar todas las luchas, las laborales, las sociales, las de las personas pensionistas, las de las mujeres por la igualdad y frente a las violencias machistas, las de defensa de todos los servicios públicos, para que todas juntas nos enfrentemos a este sistema injusto e insolidario, para defendernos frente a la represión, para cambiar la realidad de las cosas en la búsqueda de un mundo mejor para todas y para todos.

Llamamos a los pueblos a que ejerzan su soberanía, alzando su voz de abajo arriba, democráticamente, para construir un proceso constituyente que garantice realmente las libertades democráticas, la separación real de poderes, la igualdad real de las mujeres, el fin del terrorismo machista, que garantice el derecho a decidir, la soberanía de los pueblos y los derechos fundamentales de las personas. Desde la MARCHAS DE LA DIGNIDAD, consideramos que es importante articular una movilización unitaria, masiva y contundente contra las políticas que atentan contra los derechos humanos y la justicia social.

En ese camino, de construcción paciente y firme de la fuerza necesaria para cambiar de verdad las cosas, llamamos a llenar de dignidad y rebeldía la ciudad de Madrid, el 27 de mayo de 2017. Ese día llegaremos columnas de todos los pueblos y naciones del estado a Madrid y también desde la emigración. Convocamos a los madrileños y madrileñas a salir a la calle e incorporarse a esa gran movilización.

PAN, TRABAJO, TECHO E IGUALDAD:

  • En defensa de pensiones públicas dignas y a cargo de los Presupuestos. No al Pacto de Toledo
  • Por el empleo estable, salarios dignos y la renta básica: Derogación de las reformas laborales
  • Por la libertad de l@s pres@s y procesad@s por luchar. Amnistía.
  • Por el no pago de la deuda. UE y FMI fuera ya de aquí.
  • Por la defensa de los Servicios Públicos como derechos esenciales.
  • Contra el feminicidio: Nos queremos vivas, ni una menos.