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Las Marchas de la Dignidad volvemos a las calles con movilizaciones en todo el Estado.

De nuevo, el próximo 28 de mayo las Marchas de la Dignidad volvemos a las calles con movilizaciones por todo el Estado. Movilizaciones a las que convocamos a todos los colectivos y personas que desean un vida digna, porque seguimos teniendo muchos motivos para seguir luchando ya que poco o nada ha cambiado en la situación social en los últimos tiempos.

Los derechos y libertades fundamentales se vulneran continuamente por las autoridades, dando contenido a la llamada “Ley Mordaza” y adoptando medidas ejemplarizantes que llevan a penas de privación de libertad en una escalada represiva desproporcionada que busca convencernos, mediante el miedo, para quedarnos en casa.

La precariedad laboral continúa, los ERES se multiplican y los despidos caprichosos y disciplinarios campan a sus anchas amparados por una legislación desfavorable para los trabajadores y trabajadoras fruto de las reformas laborales del PSOE y del PP, así mismo denunciamos la ampliación de la edad de jubilación a los 67 años, la no revisión según el IPC y el vaciamiento del Fondo de Reserva. Vivimos con unos niveles de desempleo superiores al 20% y un empleo inestable, precario y en condiciones indignas. Incrementándose la figura del trabajador/a pobre, crecen las familias que cuentan con todos sus miembros sin ningún tipo de ingreso
La educación vuelve a la calle con la entrada en vigor de la LOMCE y la elitización de la Universidad. La sanidad sigue luchando por una verdadera universalidad que cada vez parece más dudosa. El sistema de seguridad social se tambalea y amenaza el futuro de las prestaciones y las pensiones. Y la violencia machista continúa dejándonos cifras escalofriantes de un feminicidio sostenido.

Los políticos de la derecha más rancia y el poder económico quedan de nuevo retratados con las noticias sobre paraísos fiscales como el caso de los “papeles de Panamá” o con tramas de corrupción como la valenciana que no hace más que crecer.

Y mientras, todos los días vemos como miles de refugiados buscan desesperadamente sobrevivir en cárceles al aire libre a las puertas de Europa, una Europa insolidaria que trafica con mercancía humana con Turquía. ¡No hay derecho a tanta vergüenza! Ante esto no podemos permanecer callados/as.

Pero nada nos podemos esperar de una UE que prepara el TTIP y sus tratados hermanos que sólo buscan poner a los pueblos al servicio de las grandes multinacionales, como conocemos gracias a las pocas filtraciones que logran pasar el cerco que los mantiene en el más estricto secreto.

Denunciamos la reforma del artículo 135 de la C. E. para dar prioridad al pago de la deuda, una deuda ilegal e ilegítima y que no debemos pagar, frente a cubrir las necesidades de la mayoría social, denunciamos la pérdida de soberanía frente a los dictados de las instituciones internacionales UE, BCE y troika, así como el Pacto de Estabilidad Presupuestaria que nos obligará más recortes los próximos años para beneficiar a la banca multinacionales.

Nos quiere callados y calladas, pero nos van a encontrar en las calles de nuevo. Solo desde la participación masiva, unitaria y organizada de millones de trabajadores, como impulsamos desde las Marchas, permitirá la revolución democrática para poder decidir todo lo que nos afecta en nuestra vida cotidiana

Nos sobran razones para seguir luchando
PAN, TRABAJO, TECHO y DIGNIDAD

Un Plan B para Europa

En julio de 2015 asistimos a un Golpe de Estado financiero ejecutado desde la Unión Europea y sus Instituciones contra el Gobierno griego condenando a la población griega a seguir sufriendo las políticas de austeridad que ya habían rechazado en dos ocasiones a través de las urnas. Este golpe ha intensificado el debate sobre el poder de las instituciones de la Unión Europea, su incompatibilidad con la democracia y su papel como garante de los derechos básicos exigidos por los europeos.

Sabemos que existen alternativas a la austeridad. Iniciativas como “Por un Plan B en Europa”, “Austerexit” o DiEM25 (Democracy in Europe Movement 2025) denuncian el chantaje del tercer memorando de entendimiento impuesto a Grecia, el fracaso económico que supondrá y el carácter antidemocrático de la UE. Reconocido por el mismo presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien declaró: “No puede haber decisiones democráticas contra los tratados europeos”.

También somos testigos de la respuesta insolidaria (en ocasiones hasta xenófoba), de las Instituciones Europeas y de los Estados Miembros ante la llegada de refugiados procedentes de Oriente Medio y África, y ante el drama humano que ello conlleva. Remarcando la hipocresía del discurso de la UE respecto a los DDHH, que de forma indirecta, a través de la venta de armas o con políticas comerciales, es un actor clave en los conflictos que han provocado las recientes crisis humanitarias.

El régimen de crisis de la UE, iniciado hace ocho años y basado en la austeridad, privatiza los bienes comunes y destruye los derechos sociales y laborales en lugar de hacer frente a las causas iniciales de la crisis; la desregulación del sistema financiero y la captura corporativa de las instituciones de la UE a través de los grandes lobbies y las puertas giratorias. La UE promueve soluciones falsas negociando, con gran opacidad y sin apenas control democrático, tratados de comercio e inversión como el TTIP, el CETA o el TiSA, que eliminan lo que consideran barreras al comercio: los derechos y normas que protegen a la ciudadanía, a los trabajadores o al medio ambiente. Es el golpe definitivo a nuestras democracias y al Estado de Derecho, especialmente a través de los mecanismos de protección al inversor.

La actual UE está gobernada de facto por una tecnocracia al servicio de los intereses de una pequeña, pero poderosa, minoría de poderes económicos y financieros. Todo ello ha provocado el resurgimiento del discurso de la extrema derecha y de posiciones xenófobas y nacionalistas en muchos países de Europa. Los demócratas tenemos la responsabilidad de reaccionar ante esta amenaza e impedir que los fascismos capitalicen el dolor y el descontento de la ciudadanía, la cual a pesar de todo ha demostrado solidaridad ante la tragedia humanitaria que sufren cientos de miles de personas refugiadas.

La sociedad ya se ha puesto a trabajar por un cambio radical en las políticas de la UE.Movilizaciones sociales, como Blockupy, la campaña NO al TTIP, el Alter Summit, la huelga general europea en 2012, las Euromarchas, o el ingente trabajo realizado por numerosas plataformas ciudadanas y ONG’s, suponen un valioso capital humano, intelectual e ideológico por la defensa de los Derechos Humanos, el respeto a la Tierra y a la dignidad de las personas por encima de intereses políticos y económicos. Creemos, sin embargo, que es necesaria una mayor coordinación y cooperación práctica para la movilización a nivel europeo.

Hay muchas propuestas en marcha para acabar con la austeridad: una política fiscal justa y el cierre de paraísos fiscales, sistemas de intercambio complementarios, la remunicipalización de los servicios públicos, el reparto igualitario de todos los trabajos incluidos los cuidados en condiciones de dignidad, la apuesta por un modelo de producción basado en las energías renovables, y reformar o abolir el pacto fiscal europeo – formalmente Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria.

El ejemplo de Grecia nos ha mostrado que para hacer frente a la actual coyuntura debemos aunar esfuerzos desde todos los Estados Miembros y desde todas las esferas: política, intelectual y de la sociedad civil. Nuestra visión es solidaria e internacionalista.

Por estos motivos, queremos generar un espacio de confluencia en el que todas las personas, movimientos y organizaciones que nos oponemos a al modelo actual de Unión Europea y consensuar una agenda común de objetivos, proyectos y acciones, con el fin último de romper con el régimen de austeridad de la UE y democratizar radicalmente las Instituciones Europeas, poniéndolas al servicio de la ciudadanía.

Para ello proponemos convocar una manifestación europea el 28 de mayo , y llamamos públicamente a participar.

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