La Asamblea Ciudadana de Valladolid (ACIVA) es la aspiración histórica de buscar la unidad de quienes, a la luz de los Derechos Humanos, quieren organizarse para encontrar solución a las injusticias sociales.

No quiere que nadie se una a y en sí misma; sino que la unidad popular o de la mayoría se va construyendo en la medida en que el conjunto de sus miembros van generando la organización unitaria que el momento histórico requiera.

La ACIVA respeta la existencia de los partidos políticos y de otras organizaciones sociopolíticas que luchan por la organización de la sociedad.

La ACIVA es un movimiento social que reúne a distintas entidades sociales y a los ciudadanos indignados con un orden social injusto.

Es una entidad que, aún sin personalidad jurídica, sirve de paraguas bajo el cual se dan cita las entidades y personas que la componen.

Es una entidad sociopolítica que, aceptando siempre estar en una situación de flexibilidad organizativa, tiende a constituirse en entidad permanente que parta del análisis de la realidad social, reflexione sobre los problemas descubiertos a la luz de los Derechos Humanos y busque consensuadamente la mejor solución a las necesidades encontradas.

La ACIVA quiere asumir los problemas que acucian a la mayoría excluida de la sociedad. Quiere representar a la Sociedad Civil y sale a la calle para denunciar el desorden establecido por aquellas instituciones que no nos representan.

La ACIVA es soberana porque nada ni nadie está sobre la mayoría. Por eso está por encima de cualquier otra entidad que, al no ser la mayoría, siempre será parcial.

Es englobante, amplia y popular. Es la voz activa de la sociedad civil. Su fuerza es el voto y la democracia.

Su punto de apoyo y de partida es el descubrimiento de las necesidades que sufre la ciudadanía.

La ACIVA mantiene viva la llama de la ética humana. Sostenida por la acción, reflexiona sobre la misma y termina buscando, a la luz de la praxis, el mejor estilo organizativo. Dicho de otra manera: parte de la unidad de acción, elabora cotidiana y pacientemente la unidad de pensamiento y construye la unidad organizativa.

Sabe distinguir entre las distintas acciones realizadas por los partidos políticos y, consecuentemente, aprueba o desaprueba, basándose en la fuerza del voto y en la honrada coherencia interna entre la palabra y la vida, entre la teoría y a práctica.

Microsoft Word - ACIVA MARTIN IV.docx

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